Interiorismo en Barcelona: cómo reformar una vivienda centenaria

Interiorismo en Barcelona: cómo reformar una vivienda centenaria

24/05/2017

Desde Adapta Reformas consideramos que cada edificio, cada vivienda, es única, y que como tales, cada una de ellas tiene su foco, su particular encanto que potenciar para convertirla en un hogar de ensueño.

No obstante, hablando de ciudades con tanta personalidad como puede resultar Barcelona, nos encontramos con ciertas particularidades que nos hacen trabajar de antemano con una perspectiva global de lo que supone vivir en estos espacios.

Así, en la capital mediterránea, en muchos de sus edificios que componen el histórico Eixample y barrios que crecieron a su sombra, nos encontramos con que no sólo existe un amplio espacio con el que dibujar una vivienda 100% adaptada a nuestras necesidades, sino también una orientación y otros elementos que potenciar. ¿Cómo decorar una vivienda en Barcelona con años de historia?

4 Claves del interiorismo en Barcelona a la hora de decorar una vivienda centenaria

Aprovecha sus enormes techos y detalles originales

Entrar a reformar y decorar una vivienda del Eixample es todo un reto, pero también un privilegio para interioristas enamorados de su trabajo, ya que cada vivienda, cada espacio, tiene particularidades que la hacen diferente a cualquier otra.

Así, es común encontrar a lo largo y ancho de los barrios más clásicos de Barcelona edificios que bajo un suelo de gres o un falso techo, ocultan mosaicos originales, vigas y artesonados centenarios, y numerosos tesoros y detalles que más que ocultar, se deben mostrar con orgullo como bello testimonio de la historia del lugar.

Por esta razón, es casi una obligación del interiorismo en Barcelona, dar máximo protagonismo a la sorprendente altura de la planta de cada vivienda y contrarrestar el exceso decorativo de los elementos originales de la vivienda con otros más sencillos y actuales.

Aprovecha su orientación

Barcelona tiene el privilegio de mirar tanto a la montaña como al mar, y concretamente los edificios del Eixample, debido a su particular fisionomía, tienen el privilegio de poder mirar tanto al Mediterráneo como al Collserola.

De esta forma, debemos orientar las estancias según se sitúen mirando al sudeste (la opción más cálida) o noroeste (la opción más fresca), aprovechando al máximo la luz y evitando que elementos tanto decorativos como estructurales bloqueen su entrada.

Aprovecha sus ventanales

Las ventanas del Eixample son en su mayoría ejemplares que van desde el suelo hasta el techo, por lo que son un magnífico foco de luz y regulador de temperatura.

Para ello, debemos conseguir que los elementos que se sitúen entre los balcones y en las ventanas, estén perfectamente diseñados para no dejar pasar el ruido a la par que sirven de termorreguladores: refrescando las estancias una vez se abren y manteniéndolas calientes una vez se cierran.

Crea un diálogo entre fachada e interior

Cuando te paras desde la acera a observar un edificio histórico de Barcelona, te imaginas cómo sería el privilegio de vivir dentro de él. Dentro de este imaginario puede haber cabida para todas las comodidades actuales como resulta la climatización domótica o el uso de vivos colores que revitalicen el espacio, pero debemos evitar ser rupturistas, que haya un total independencia entre lo que el edificio nos cuenta y lo que nuestra vivienda resulta.

Un buen trabajo en el Eixample por tanto es aquel que moderniza la vivienda sin romper con su historia ni querer ocultarla. Vivir en este rincón de la ciudad es un privilegio, y como tal, nuestro piso debe saber expresarlo.

El Eixample en definitiva es un distrito cuyas viviendas, como las de la Barcelona centenaria, en manos expertas y cualificadas, permiten que se obtenga lo mejor del carácter histórico combinado con la comodidad de estrenar un espacio tras años de uso como si fuera nuevo.

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